Antes del estallido de la crisis sanitaria de la Covid-19, el Líbano venía arrastrando desde hacía tiempo una fuerte crisis económica y financiera provocada por más de tres décadas de políticas basadas en la distribución confesional y la corrupción, el abandono de los sectores productivos o la debilidad de las administraciones del Estado.

A esto hay que sumarle la situación dramática en la que viven más de un millón y medio de personas refugiadas sirias, cerca de 300.000 de origen palestino y un elevado número de trabajadoras extranjeras. Los tres colectivos tienen de entrada sus derechos fundamentales seriamente comprometidos; en situaciones de emergencia, su vulnerabilidad se acentúa todavía más.

Dentro de la campaña que hemos puesto en marcha junto con la Associació Catalunya-Líban y la Associació Acció Internacional per la Pau – IAP Catalunya para hacer frente a la epidemia de la Covid-19, colaboramos en el Líbano con el Secours Populaire Libanais en acciones de ayuda alimentaria dirigidas a la población que está resultando más afectada.

Se trabajará principalmente en dos áreas geográficas. En primer lugar, en Akkar, la región históricamente más marginada del país, que ha sufrido graves inundaciones en los últimos años. La población de esta zona del norte del Líbano vive básicamente de la agricultura, un sector de por sí muy deteriorado y que ha quedado tocado de manera especial a raíz de la crisis económica.

En segundo lugar, el barrio de El Dahie-Bourj El Barrajne, ubicado en el sur de la capital, Beirut, un área conocida como el ‘cinturón de la pobreza’ y que incluye los campamentos de refugiados palestinos y sirios.

El objetivo es hacer llegar ayuda alimentaria de emergencia a 5.000 familias la seguridad alimentaria de las cuales se encuentra en riesgo como consecuencia de las medidas decretadas por las autoridades (confinamiento, restricción de movimientos, paralización de la actividad económica formal e informal, etc.).

Cada familia recibirá un paquete alimentario básico, que contiene arroz, lentejas, azúcar, dulces, queso, garbanzos, mermelada, salsas, habas, sal y té. Los fondos recogidos se destinarán a la adquisición de alimentos y la elaboración de los paquetes, a gastos de transporte y al diseño y distribución de material informativo y formativo.

Luchar contra la pandemia es también luchar contra la pobreza

Échanos una mano

Emergència COvid-19 RD Congo

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