Entrevista a Erick Kambale Kaghesi, presidente del Consejo de Administración de Etoile du Sud, entidad socia local de la Associació Catalana per la Pau en la República Democrática del Congo / Imagen: Josep T. París

El presidente del Consejo de Administración de la entidad congoleña Etoile du Sud hace un balance de los impactos de la intensificación del conflicto armado al este del país africano durante la última semana del 2025

Kinshasa, 28 de enero de 2025

Goma, situada al este de la República Democrática del Congo, actualmente vive una crisis humanitaria y de seguridad de gravedad excepcional. Esta ciudad, considerada un cruce humanitario, está en el centro de los conflictos armados entre las fuerzas gubernamentales congoleñas (FARDC) y las fuerzas ruandesas que se esconden detrás de un inexistente movimiento rebelde M23. Estos enfrentamientos, alimentados por las tensiones regionales y las denuncias de apoyo externo, han sumido miles de civiles en una situación muy precaria.

¿Por qué se ha intensificado el conflicto en el este de la RD Congo?

Actualmente, la situación al este del país, y concretamente en Goma, es muy preocupante a causa de la intensificación de los combates entre las fuerzas gubernamentales, los Wazalendo (patriota en suajili, una nueva milicia de defensa local); y las fuerzas armadas ruandesas, a través de las acciones del grupo rebelde M23 rebautizado como Alianza del Río Congo (AFC, por sus siglas en francés). El 27 de enero del 2025, los rebeldes del M23 entraron en la ciudad de Goma, un centro neurálgico de ayuda humanitaria y refugio para mucha población civil. Este progreso marca una escalada significativa del conflicto, que revive tensiones regionales de larga duración.

El gobierno congoleño acusa Ruanda de apoyar al M23, que despliega tropas y armas pesadas; cosa que, desde Kigali, capital de Ruanda, se niega y define que sus acciones son defensivas.

La comunidad internacional, incluidas las Naciones Unidas, ha pedido una desescalada del conflicto y la protección de la población civil, pero la situación continúa siendo muy volátil, con combates esporádicos en Goma y alrededores. Las agencias humanitarias expresan serias preocupaciones sobre la seguridad de los civiles y el acceso a la asistencia humanitaria, y los esfuerzos diplomáticos continúan intentando resolver el conflicto y proporcionar asistencia a las personas afectadas.

Mientras tanto, desde Kinshasa se decretó Goma como ‘ciudad desierta’ para apoyar a los esfuerzos del ejército, y denunciar la agresión ruandesa y la pasividad de la comunidad internacional y de las Naciones Unidas, que no han adoptado sanciones contra Ruanda. La noche del 27 al 28 de enero del 2025, los rebeldes del M23 fueron rechazados por la connivencia de las FARDC, Wazalendo, SADEC y las fuerzas de la ONU que se encuentran en Goma. Los combates continúan en las afueras de la misma ciudad.

¿Cuál es la situación de la población civil?

La población de Goma vive combates intensos, con fuertes bombardeos que crean una crisis humanitaria y de seguridad, y también generan un desplazamiento masivo de población. Miles de personas han huido de la ciudad para buscar refugio en zonas más seguras, o intentar atravesar la frontera hacia Ruanda. Los hospitales locales están desbordados por la afluencia de personas heridas, a pesar de los esfuerzos de los actores humanitarios para proporcionar asistencia médica. Además, los campos de personas desplazadas alrededor de Goma están saturados, y tienen un acceso limitado de alimentos, agua potable, refugio y atención médica. Las condiciones de vida precarias de las personas desplazadas aumentan el riesgo de epidemias, incluido el cólera, que es recurrente y endémico en esta región.

Goma está experimentando una crisis de suministros, que consecuentemente está aumentando el precio de los alimentos y los hace inaccesibles. También se sufre una falta de agua y de electricidad, que se ha suspendido durante los combates en toda la ciudad; y la conexión a internet es muy precaria. Y el aeropuerto y algunas tiendas son saqueadas por personas que buscan qué comer después de varios días de combate.

¿Cuál es vuestro llamamiento a la comunidad internacional?

La crisis en Goma está poniendo en peligro la estabilidad de toda la región de los Grandes Lagos. Ante la gravedad de la situación, pedimos a la comunidad internacional que tome medidas contundentes.

  1. Que fomente el aumento de los esfuerzos diplomáticos para un alto el fuego inmediato y un diálogo inclusivo entre las partes interesadas.
  2. Que haga apoyo a las misiones humanitarias en la región, movilizando recursos para satisfacer las necesidades urgentes como la alimentación, la salud y el refugio.
  3. Que fortalezca los mecanismos de protección de la población civil, especialmente hacia las mujeres y la infancia, víctimas de la violencia relacionada con los conflictos.
  4. Que despliegue observadores independientes para documentar las violaciones de los derechos humanos y supervisen las acciones de los beligerantes.

Y, evidentemente, una respuesta efectiva sería imponer sanciones a Paul Kagame y Ruanda. En cualquier caso, es fundamental promover una acción inmediata, coordinada y contundente de la comunidad internacional para evitar un empeoramiento de la catástrofe humanitaria y promover una paz duradera a la zona.

¿Quieres recibir nuestro boletín?